domingo, 28 de mayo de 2017

MILES NIELSEN & The Rusted Hearts sábado 03/junio8/2017

PRÓXIMO SÁBADO 3 DE JUNIO DE 2017, a las 23:15hrs apertura de puertas 22:00 para socios, 22:15 público en gerenal, desde Rockford, Illinois, MILES NIELSEN & The Rusted Hearts.
Los amantes de Tom Petty y The Heartbreakers, Ray Charles y Fleetwood Mac, con un toque más actual, están de enhorabuena, aseguraros de ver a esta banda porque para muchos puede ser una de sus favoritas. 
Llegan a Valles sin ningún alboroto, diría que pasando un poco desapercibidos en la programación y justo después del arrollador concierto de Trudy Linn, difícil papeleta que tendrá que defender este genial quinteto, aunque lo tenemos muy claro, será otro inolvidable en Valles, más cool, más americana, más soul, pero inolvidable, de hecho ha pasado casi una década entusiasmando a la audiencia con música que atrae la fuerza de los primeros años de la música rock influenciada por Occidente y el soul clásico de los años 60. Reclamando influencias tan diversas como el clásico soul de Otis Redding y las grabaciones pop de poder de culto de Jellyfish.
Por otro lado, apuntar que Miles Nielsen es hijo del líder del grupo CHEAP TRICK, Rick Nielsen, que arrasaban en los 70 con su famoso, y también versionado por su hijo, "Surrender".
Hacen solo 5 conciertos en España de un gira europea de 21. Aquí a Valles llegarán justo después de su paso por la sala Rocksound de Barcelona para hacer su único concierto en Asturias y partir para Italia a continuar la gira.
Siempre os decimos lo mismo, pero no os lo podéis perder. Además luego haremos un parón de casi 2 meses para hacer nuestro único concierto en verano, el 28 de julio con DEROBERT & the Half Trust, sonido motown, un crack del smooth funk y soul  de Nashville.

jueves, 18 de mayo de 2017

TRUDY LYNN 27/Mayo/2017

SÁBADO 27 DE MAYO 23:15hrs con apertura de puertas a las 22:00 para socios y a las 22:15 para público en general.

Os habéis olvidado de quien fue denominada “Houston’s First Lady of The Soul”, se nos ha pasado algo creo…...................aquí estamos para solucionarlo.
Trudy Lynn es sin duda la diva del soul blues que con más justicia ha sido denominada la heredera emocional de Etta James y Koko Taylor. Para el famoso periodista Alex Henderson presenciar una actuación suya es la mejor prueba de ello, su testimonio , sus aullidos, su alaridos y rugidos se meten en tu piel y te hacen creer….con 9 discos a sus espaldas siempre moviéndose en el terreno de Soul, House Rockin Blues y puro blues tejano y a sus 69 años Trudy Lynn está en su mejor momento. Como  el buen vino la primera dama del blues de Houston visitará España para recordarnos quien tiene el cetro, quien es la jefa… Trudy Lynn empezó su carrera a mediados de los 60 cantando para la leyenda del blues tejano Albert Collins y abriendo en las giras de Ike y Tina Turner, pero no es hasta 1989 cuando edita su primer disco largo en solitario con el título de Trudy Sings The Blues y vaya si lo hace, este primer cartucho es un tratado de como una verdadera diva debe afrontar un cancionero, THE REAL THING. Tras este Trudy ha editado 8 discos más con Ichiban , Connor Ray Music y Ruf Records…colaborando con artistas de talla mundial como Lucky Peterson, Bernard Allison o su actual compañero de armas el gran harmonicista Steve Krasse.  Todos su álbumes son esplendidos pero destacamos especialmente 24 hours Woma, U don’t know what time is it  y muy especialmente uno de sus álbumes más crudos y frescos a la vez el reciente Royal Oaks Blues Café. En Mayo Trudy Lynn visitará por primera vez junto a Steve Krasse, acompañados de la banda Europea de Memo Gonzalez o Shawn Pittman leyendas de la música tejana The Ozdemirs…

miércoles, 3 de mayo de 2017

CONCIERTO DE AYNSLEY LISTER 13/MAYO/2017

Tercer concierto del ciclo de blues en Valles, con la esperada presencia del británico Aynsley Lister (en adelante AL, dichoso nombre!) y su estupenda banda formada por tres todoterrenos de la escena en su país:  Steve Amadeo al bajo, Boneto Dryden en la batería y André Bassing en los teclados.
Lo primero que debo es pedir disculpas y confesar que escribo estas líneas casi quince días después del concierto, y puedo deciros que a priori NO ME ACUERDO DE NADA, solo tengo un nebuloso recuerdo de que el concierto estuvo bien, muy bien. Podría entrar en youtube y recrearme con una buena sesión de videos, pero en esta patata de ordenador que tengo resulta a día de hoy una verdadera odisea, así que paso, y os contaré solo lo que recuerdo.
La aparentemente joven promesa del blues británico es ya un puretilla de 40 años con un montón de grabaciones, giras y master-class a sus espaldas: sí, como muchos colegas también se gana la vida combinando la docencia con los conciertos y los discos. A pesar de que para muchos aficionados es ya una estrella consolidada del blues rock contemporáneo, AL resulta en el trato directo un hombre discreto y sencillo, muy profesional, que llegó con su banda a la prueba de sonido más que puntualmente, resolvió el tema sin contratiempos y quedó encantado con el sonido y las condiciones de la sala. Tras la cena, breve descanso de la banda, y al lío.
El concierto empezó más o menos a la hora convenida, con una sede a medio gas que fue llenándose poco a poco, al contrario que en otras ocasiones. Ya en los primeros temas, el artista  y su banda nos convencieron con su propuesta: un blues rock moderno, sofisticado y personal, propio de una generación que ha bebido de muchas fuentes y ha sabido mezclar la esencia del blues británico de los ’60 con la contundencia y espiritualidad del rock sinfónico y la frescura del poprock más ochentero. La impecable técnica y educada persuasión de la guitarra de Lister, combina a la perfección con su voz, íntima y cálida pero en la que subyace el sutil desgarro del blues. El mágico sonido de la sala dio más brillo aún al trabajo del guitarrista y su banda, tres musicazos bien curtidos en sesiones y grabaciones que supieron destacar sin eclipsar al solista. En el escenario, AL, poco hablador, se ensimisma y se concentra en el trabajo, la guitarra toma protagonismo ya sea en riffs despiadados o en refinadas melodías. La banda le sigue sin fallo alguno, compacta, envolvente, creando una atmósfera potente que electriza al público. Como suele ocurrir, la intensidad del momento sube, y todo va a más. Lister aprecia ese calor y se muestra más distendido con el público, sonríe, dice que es su primera gira en España y que está encantado. Los músicos también se muestran relajados y cómodos. Increíble la labor del bajista, un máquina que tira del concierto con un punch ágil y preciso, que refuerza muchísmo a la guitarra. También el batería hace lo suyo más que bien, la base rítmica es en todo momento impecable. Lister juega con su banda, reta en duelos y diálogos al bajista y al teclista, que se marca también sus momentazos.
En el repertorio, temas propios, básicamente de su último disco ‘Eyes wide open’, aunque también sonaron versiones de blues clásicos, el ‘Crosstown traffic’ de Hendrix y el ‘Purple rain’ que se ofreció como fin de concierto. Lógicamente seguidos de un bis más cañero, no podíamos dejarles terminar con una balada, por mucho respeto que tengamos al sr. Prince.
En fin, que la reseña acaba sin mucho más que contar. Como nota, apuntaros que para muchos de los allí presentes, según me dijeron, fue uno de los mejores conciertos disfrutados en Valles, y vamos ya para diez años de actividad…, la oferta ha sido más que variada… así que quedaos con ese dato….el de Aysley Lister en Valles fue un conciertazo!  

Conchi Gálvez.


martes, 11 de abril de 2017

JAMES ARMSTRONG Viernes 21/04/2017

























Siguiendo con la propuesta de blues de la asociación Bocanegra, que está consolidando la sede de Valles como una de las salas de referencia en Asturias para este género, en abril recibimos la visita del estadounidense James Amstrong.  Bluesman vocacional y joven promesa de la guitarra a la que una mala jugada casi retira de la circulación hace ya veinte años inutilizando su brazo izquierdo, supo salir adelante, supongo que con un esfuerzo y una tenacidad extraordinarias, y ha conseguido mantenerse en el circuito nacional e internacional, derrochando entrega y pasión allí por donde pasa, a pesar de que su brazo nunca volvió a ser el mismo.
Para esta gira española, el artista eligió formato cuarteto, presentándose acompañado de bajo, batería y teclados. Un espectáculo bluesero que giraba en torno al protagonismo de la voz -de un timbre y expresión muy hendriana- y la guitarra, perfectamente articuladas la una con la otra, dos formas de expresión del mismo corazón. Y alrededor, una banda sólida que arropaba y respondía al solista, con buen oficio y entendimiento. Con la satisfacción de los que han superado lo peor y pueden contarlo, el músico disfrutó en el escenario, lanzando oleadas de buen rollo a diestro y siniestro. Su entusiasmo cantando y tocando la guitarra, sus ganas contagiosas de pasarlo bien y su complicidad se extendieron rápidamente al público llegado a Valles básicamente para lo mismo, que se dejó conquistar.
El repertorio incluyó temas propios grabados a lo largo de toda su carrera, incluyendo el último ‘Guitar Angels’, que presentó y vendió luego a tutiplén entre un público agradecido. Entre ellos, versiones de los grandes del blues -BBKing, Muddy Waters, A.Collins o Lee Hooker- a los que Amstrong daba siempre su tono personal, especialmente conmovedor y vibrante en sus solos, con esa forma especial de tocar. En la banda siempre a su servicio, destacó la elegancia del bajista, con una agraciada y profunda voz de bajo que destacó en algunos coros y un teclista ágil y caudaloso que derrochó energía en sofisticados acompañamientos y vertiginosos solos.
A diferencia de otros artistas, a Amstrong le gusta hablar sobre el escenario y allí fue presentándonos los temas con largas parrafadas. Con vehemencia y en inglés, dando por supuesto que allí éramos todos bilingües.  Por lo que fuimos entendiendo o parecido, nos habló de la ciudad de su niñez y el surf, de sus compañeros, de su país y de los temas que iba a tocar. Todo con mucho detalle y explicaciones. Nosotros decíamos que amén a todo y aplaudíamos, lo que se dice ‘siguiendo el rollo’. A mitad del concierto el tío anunció además que cumplía años ese día, y que no podría haberse imaginado un sitio mejor para celebrarlo. Palmas y vítores. Animadamente, incluyendo un largo paseo y solo guitarrero de Amstrong entre el público, fue pasando el concierto entre clásicos, alguna baladina más soulera y algún rythm’blues que completaron un listado legítimo del mejor blues de los últimos cuarenta años.
James Amstrong y su banda se despidieron agradeciendo al público una noche fantástica, y el público reclamó un bis que fue muy celebrado. Si el blues es sobre todo sentimiento, este hombre es puro blues. Junto a sus músicos, llenó Valles de feeling y demostró que el corazón supera a la técnica cuando se trata de conectar y seducir.

Conchi Gálvez

https://www.youtube.com/watch?v=SQ2tV1O7804

jueves, 16 de marzo de 2017

NICK MOSS BAND 25/Marzo/2017

SÁBADO 25 DE MARZO 
Con demasiada frecuencia y sentimientos enfrentados estamos asistiendo en los últimos tiempos a homenajes dedicados a amigos que se van demasiado pronto. No se si será la edad, los malos tiempos o la mala suerte, pero la vida avanza, y parece que nos toca ya estar en la fila de las monedas que van cayendo una detrás de otra en cascada, como en aquellas máquinas en las que echábamos de críos los cinco duros. El sábado en Valles, noche de concierto, asistimos al homenaje dedicado a Rafa, ‘el del Paso’. Se presentó en la sede la recientemente creada asociación músico cultural ‘Rafa El Paso’. Una idea ya hecha realidad, surgida del cariño y la gratitud de muchos de los amigos y clientes de este hostelero romántico, que supo hacer de su remota y vieja parada de postas un lugar muy especial al que como peregrinos llegaban los amantes de la buena música, la tolerancia y las noches interminables. Las palabras que el presidente de la asociación le dedicó a Rafa y a su local estaban llenas de cariño y ya de añoranza, reforzadas por fotografías que en la pantalla iban relatando algunos de los buenos momentos vividos en el Paso: conciertos, amigos, risas… El homenaje terminó con la intervención de ‘La banda del Paso’ un grupo de amigos que, con ganas y actitud homenajean a Rafa con buena música, clásicos del rock y el rythm’blues de los que disfrutaron tanto como el público. Un bonito recuerdo el que nos dejaron a todos.
Puntualmente, subían después al escenario el guitarrista Nick Moss y su banda, abriendo una serie de conciertos que en próximas fechas tendrán al blues en Valles como protagonista. El líder no tuvo su mejor noche. Después de una larga gira por Noruega y España, llegó a Asturias indispuesto. No subió a la prueba de sonido, ni cenó, y durante la actuación mostró en repetidas ocasiones signos de cansancio, incomodidad y fastidio. No le gustaba el sonido del escenario (fuera sonaba perfecto), dejaba de tocar a ratos y hacía aspavientos como si aquello fuera insoportable, protestó porque la gente glayaba sin parar en la terraza ( ay benditu! bienvenido al club de los sufridores de esta lacra..) y mandó callar enérgicamente. Apenas presentó los temas ni interaccionó con el público, solo para pedir al final que le comprásemos el disco, y estuvo todo el concierto podría decirse que ‘de prestado’. En fin Nick, una mala noche la tenemos todos, y en Valles nos tocó la tuya. Yo por mi parte, que le doy la razón en lo del continuo rugir de la terraza, cambié de sitio y entré al interior de la sede, donde pude concentrarme haciendo de tripas corazón y disfrutar así del buen concierto que la banda nos ofreció, y que a mi entender sonaba de vicio, limpio, claro y profundo. Moss, guitarrista laureado que se formó como músico en Chicago y se curtió en clubs y bandas donde el blues es el que manda, domina su técnica, su ritmo y su lenguaje. En la guitarra demostró sensibilidad y buenas ideas, además de una limpia y perfecta digitación. Se acompañó en algunos temas con la voz, a la que saca partido sin tenerla demasiado notoria aunque desde mi punto de vista le faltó más pasión, entusiasmo, ese frenesí oscuro del blues. Algunos temas al principio se hicieron un poco interminables y aplanados, con el protagonismo indiscutible de la guitarra en largos solos, pero luego el repertorio fue metiendo ritmo y se apreció el buen trabajo del resto de la banda. Sonaron buggies más movidos en los que el arrebatado teclista nos conmovió a todos. La gente aplaudía a rabiar. Los últimos temas tuvieron ya un punto progresivo, espeso y machacón que a mí me encanta, destacando la brillantez de batería y bajo, que salieron adelante como fieras dando un ritmo endiablado a esta última parte del concierto. Al final, la gente terminó encantada y pidiendo más, como siempre.
Nos vemos en Valles.
Conchi Gálvez



viernes, 3 de marzo de 2017

JOSH HOYER & SOUL COLOSSAL 11/Marzo/2017

Josh Hoyer y su banda Soul Colossal llegaron a Valles para dejar huella. Reventaron la sala en este concierto a ritmo de un soul funk de lo más bailongo, contagiando sus ganas y su fuerza en el escenario a un público entregado y feliz.
En su primera gira fuera de Estados Unidos, Josh y los cuatro colosales aterrizaron en España con ganas de pasarlo bien. A Valles llegaban el sábado desde Coruña, donde habían tocado en la ‘Mardi Gras’ y estaban encantados con el buen rollo de los gallegos, de la sala, del pulpo y de la cerveza Estrella. En Valles la actitud por su parte fue de simpatía y proximidad desde el primer momento. A pesar de llegar cansados y con la resaca de una noche memorable encima mostraron cordialidad en la prueba de sonido, e interés por todo lo que tenían alrededor: los que allí estábamos recibiéndoles, las montañas, el mar, el pueblo, la comida…todo les parecía perfecto y maravilloso, y por el brillo en su mirada parecían sinceros.
La prueba de sonido fue ya tremenda y confirmó las expectativas que habíamos ido incubando al escuchar algunos temas de sus tres discos. Pero lo de la noche fue un punto y aparte, se creó esa magia y esa conexión entre artista y público que solo da el directo. El primer tema de inmediato nos sacó de nuestro sopor digestivo, sonando como un cañón. Ahí pudimos apreciar ya la personal voz de Hoyer, rota y cálida a la vez, muy blanca pero profunda y expresiva. Y su gran presencia en el escenario. Es un hombre grande, pero ahí arriba todavía se agigantaba más, llenando el escenario y presidiéndolo todo desde el parapeto de sus teclados hirvientes, que aporreaba con alegría, sudando a gota gorda. Cantaba y tocaba, se reía, gesticulaba mucho, buscando la complicidad del público que se dejó seducir con facilidad. Se veía que el hombre amaba de verdad su música y el momento de compartirla con los demás.
En casi dos horas de concierto, todo en lo musical fue para arriba, también el calor y la emoción de la sala. Los temas iban encadenando ritmos soul, funk, rythm’blues de tono muy contemporáneo, todo a bocajarro, tocados con ganas y mucha energía, bien arreglados y con momentos para el disfrute de la banda y para el protagonismo de cada uno de los intérpretes, que se marcaron solos espléndidos. Cuatro musicazos bien empastados con el front man: por la parte rítmica, un bajista serio pero muy presente y oportuno durante todo el concierto, unido a un joven baterista, recién incorporado a la banda, que con un ritmo endiablado y una permanente sonrisa nos sorprendió por su original pegada y su singular ritmo. Un saxofonista, que a falta del trombón que suele completar la banda, se curró maravillosamente en solitario la sección ‘metales’, con sus efectos y aires jazzísticos. Y el guitarrista Benjamin, todo un personaje, que recibió una ovación especial por su gran técnica, su finura y estilo y su entrega y simpatía en el escenario. Qué gran tipo! Saltaba en el escenario, hacia coros y se multiplicaba con la guitarra, se reía con la gente…disfrutó muchísimo del concierto, tanto como nosotros. Es de suponer que con semejante subidón no queríamos dejarlos marchar. La hora del bis se pidió a gritos entonando el público el Oe, oe, oe futbolero (…ejem...), que los músicos acompañaron improvisando. Con público y músicos ya enloquecidos, todavía sonaron dos o tres temazos más incluyendo el ‘Rock n Roll’ de Zeppelin. Tardaron un rato aún en despedirse, la gente quería más y ellos tenían ganas de darlo. Terminaron muy arriba, encantadísimos y nosotros más. Luego llegarían fotos, autógrafos, venta de discos (los agotaron, sin haber llegado siquiera a la mitad de la gira) y abrazos a diestro y siniestro.
Un verdadero lujazo y un fiestón el disfrutado en Valles con Josh Hoyer y Soul Colossal, nos sentimos grandes en nuestra pequeña madriguera y muy afortunados. Se fueron jurando que volverían, será verdad? …Lo veremos, como siempre en Valles.

Conchi Gálvez

martes, 7 de febrero de 2017

DIXEBRA 30 aniversario 18/02/2017

PRIMER CONCIERTO GIRA 30 ANIVERSARIO
Tras el éxito del concierto de Shirley Davis, en Valles seguimos en febrero de celebración, no ya por los nueve años de vida de la asociación, sino por compartir y disfrutar con Dixebra del inicio de la gira de su 30 cumpleaños. Todo un mérito y un arte suponen para la banda de Xune Elipe estos años sobreviviendo en la carretera y en los escenarios de Asturias y más allá sin haber perdido un ápice de la autenticidad con la que empezaron en aquellos lejanos ya años ‘80.
Sobre las 23.30 y con gran expectación arrancó un concierto de casi dos horas en los que la banda abarcó todo un recorrido por su amplio repertorio, incluyendo temas que no tocaban desde hace años. Dixebra tiene una fuerza contagiosa en el escenario. Unida al carisma de Xune, la banda disfruta y se crece en los directos, alentando a un público que es como ellos, consiguiéndose un ritmo y una cadencia únicos arriba y abajo, similares a un acto de amor. La sede estaba llena de fans incondicionales en las primeras filas, dándolo todo, y por detrás estábamos los de siempre repartidos por donde cabíamos, agradeciendo la amplitud de la nueva terraza para escuchar y ver el concierto con desahogo. En relación a esta terraza, que fue desde donde estuve yo todo el concierto, me pareció que el sonido hubiera prestado un poco más potente, pues le faltaba la pegada que estos temas cañeros necesitan.
A ritmo de rock, ska y folk acelerado, con Dixebra el movimiento está asegurado. La banda suena potente. Músicos curtidos se juntan en la banda, muchos de los cuales ya pasaron por nuestra sede con otros grupos, como Cambarelli a la batería, Rubén Fernandez a la guitarra, Eladio Díaz al saxofón, javi Rodriguez al bajo ó Agustín Lara a la trompeta. Xune va marcando el ritmo del escenario con una voz que recita y agita, más que canta, arropado siempre en una atmósfera potente por la base rítmica y buenos arreglos de metales, a los que se unen con rebeldía dos guitarras insidiosas, las de Primi y Rubén Alvarez, y la gaita midi de Llorian, que yo agradecí. Fieles a si mismos y a su mensaje, el ‘rock combativo’ y en asturiano de Dixebra tiene mucho que decir: temas que hablan de la búsqueda de identidad como nación, de los abusos de unos tiburones liberales que nos desangran en ‘Indios’, de una Asturias ocupada y desnaturalizada en ‘Asturalia’, del asturiano y su normalización de ‘Tía Nemesia’, himnos que animan a la revolución como ‘Escandalera’ o de lucha de la clase obrera como ‘Nun llores’ que consiguieron hacer vibrar  a los presentes. Un repertorio que fue cayendo como en torrentera, sin descanso. A la que nos dimos cuenta ya se estaban despidiendo, pero en la fase I. Bajaron y volvieron a subir tocando todavía varios temas, incluyendo ‘Canciu d’amor’ que debió ser la única lenta de la noche. Nueva despedida y subida al escenario por aclamación popular, y participación de amigos que acompañaron a Xune en algunos temas míticos, como Miguel Fernandi de ‘Skama la rede’ y Maxi de ‘Fe de ratas’. La gente encantada y ellos también. Una noche guapa que esperamos repertir para el cuarenta aniversario de la banda. Nos vemos en Valles!

Conchi Gálvez

jueves, 19 de enero de 2017

SHIRLEY DAVIS & The Silverbacks 28/Enero/2017

Concierto 9º Aniversario
Pocos son los momentos en la vida en que nos paramos a pensar lo rápido que va todo, y cómo las cosas pueden cambiar -pasa a veces, sí, amiguitos- para bien. Así a lo tonto y como quien no quiere la cosa celebramos el 28 de enero el noveno aniversario de la asociación Bocanegra con un conciertazo que difícilmente hubiésemos podido imaginar en los inicios de esta aventura, el cartel de ‘Completo’ en la puerta, y muchos amigos celebrado con nosotros los buenos momentos disfrutados en este mundo aparte de Valles.
Se abrió la noche con la intervención de la presidenta de la asociación, Ana Canteli, que ante una sala llena de socios y de caras nuevas se mostró orgullosa de estos nueve años de vida de la asociación en la que han pasado y hemos vivido tantas cosas. Confirmó que hay ganas de seguir trabajando y de hacer las cosas bien, agradeció a los dueños de la sede la cesión gratuita del local, a los vecinos de Valles su paciencia y respeto con las actividades celebradas, y prometió un décimo aniversario espectacular. Gran aplauso y ganas de concierto al acabar Ana su intervención.
Enseguida subieron al escenario la banda de la noche, los Silverbacks, que se marcaron la introducción con un par de temas instrumentales sugerentes, muy smooth soul, antes de la aparición de la solista Shirley Davis. La banda madrileña acompaña a la cantante  en esta gira de presentación del disco ‘Black Rose’ grabado el año pasado para el sello Tucxone Records, una joyita de producción e interpretación que merece tener en casa.
Los primeros temas interpretados ‘What can I do’, ‘Two worlds’ o ‘Burial of a dead Star’ demostraron ya el poderío vocal y la fuerza de Davis, en su salsa en el escenario, que animó a un par de espontáneos a subirse y bailar con ella. Irresistible la voz y la personalidad interpretativa de la solista, arropada siempre por unos colchones de vientos y de teclado muy sofisticados.
El sonido de la sala resultó realmente increíble, como un disco sonando en un equipo hi-fi de los buenos, y no está demás felicitar al técnico Jorge Alvarez-Nava, que se lo curra siempre a base de bien, porque el tío se superó esta vez. La voz de la cantante, cálida y aterciopelada, llena de color, sonaba clara y con fuerza por encima de una banda muy equilibrada, impecable en la ejecución y de gran profesionalidad a la que solo hubiésemos podido pedir solo un poco más de frescura e improvisación. La base rítmica marcada Jorge ‘Canario’ –que ya había estado tocando en Valles seis años atrás con los amigos de ‘Tea Band’- y un inmenso Diego ‘Comandante’ Miranda al bajo, que estuvo todo el concierto con una presencia increíble, daban un tono al concierto en el que era imposible estarse quieto.
El calor iba subiendo, iban sonando baladas y medios tiempos suavinos, como el guapísimo ‘Make my day’ muy en la onda de Van Morrison, impecablemente interpretados, empujados por la gran expresividad vocal de la solista, y la finura de la guitarra y los teclados. El público ya estaba caliente y con ganas de darlo todo. El repertorio iba ganando en ritmo y calor. Sonó ‘Two worlds’  con un tumbao de bajo irresistible y una presencia de metales  de esos  pelosdepunta. ‘My universe’ con un teclado hipnótico y una elegancia que recuerda aquellas pelis de James Bond. El aposteosis llegó con el tremendo funky ‘Vanity’ , con un  bajo pa caer de culo, y unos teclados y vientos enloquecidos,  en el que Shirley pidió la intervención del público en los coros. Bailábamos todos, hacíamos coros y lo que fuese, estábamos en las nubes.
Estaba la sala entera muy arriba cuando Shirely se despidió del público, y con ganas se pidió a grito pelao un bis, que disfrutamos sabiendo que aquello se acababa. En fin, es un hasta luego, no un adiós. Como siempre, nos vemos en Valles.

Conchi Gálvez
https://www.youtube.com/watch?v=BxF3teXZq_0

sábado, 7 de enero de 2017

ULYSSES 14 de Enero 2017

Desde Bath, una ciudad cercana a Bristol, y en plena gira española, los británicos Ulysses presentaron en Valles su tercer disco ‘Law & Order’ en un concierto irregular que terminó convenciendo a un público no muy entusiasmado a priori. Liderados por el cantante y guitarristra Luke Smyth, la  banda cataloga alegremente su música como future classic rock, y la adornan con adjetivos como glam y psicodélica, matices que tímidamente se apreciaron en el directo de Valles.
El concierto empezó puntual y con la sala bastante animada, a pesar de las gélidas temperaturas y de la más punzante cuesta de enero, que presagiaban una noche desierta. No fue así, los conciertos de Valles tienen tirón y la oferta por estos barrios es bastante escasa, así que el ambientillo en la sede resultaba hasta cálido.
Los británicos llegaron en una formación de dos guitarras, bajo y batería, acompañados de buenos juegos vocales y una propuesta de rock muy personal. No es fácil presentar un repertorio tan desconocido y arriesgado ante un público completamente nuevo, hechos que dan un punto a favor a los músicos que como Ulysses defienden lo suyo con valentía.
Así con todo, empezaron el concierto bastante fríos, con unos temas que no consiguieron conectar con el público. Tampoco la barrera idiomática facilitó mucho las cosas, y desde el escenario no se mostraron demasiado comunicativos, aunque más de una vez intentaron sin éxito explicarse algo en español, y no entendimos nada. El  espeso repertorio elegido -imaginaos algo compuesto por  los Who después de acabar la noche en un after de Detroit-  iba poco a poco encadenando temas más decididos y contundentes, crecidos sobre de las raíces más clásicas del beat rock y la psicodelia, pero con aires post-punk descarados y vigorosos, gamberros en algunos momentos. Buen ritmo y presencia constante del batería Shane Maxymus, que subió a la banda en algunos momentos en que voces y guitarras parecían colarse por algún sumidero de monotonía oscura y rara. A medida que avanzaba la noche, músicos y público íbamos calentándonos mutuamente, y empezamos a disfrutar de las voces, buenos riffs y melodías guitarreras muy apetecibles. El sonido de la sala, perfecto, contribuía a dar brillo y presencia al directo y ya nos dejamos envolver por completo en aquel abrazo ondulante y progresivo que fue conquistando al personal. Terminaron muy arriba, dando buena cera, y se retiraron unos segundos, volviendo al escenario con un bis monotema y muy rápido que quedó un poco descafeinado, nadie es perfecto. Nos vemos en Valles

Conchi Gálvez

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