martes, 12 de diciembre de 2017

GABY JOGEIX 23 diciembre 2017

Fin de  año interesantísimo con la actuación del gran Gaby Jogeix, artista sincrético y con una visión muy contemporánea y cosmopolita del blues, que ofreció desde mi punto de vista uno de los mejores conciertos del año.
Con una sólida carrera a sus espaldas, se presentó en Valles en formato cuarteto, sumando a su interpretación la de tres grandes músicos -bateria, bajo y teclados-con los que se entendió bien en el escenario y que dieron cera y esplendor a un concierto emocionante. Ver a Jogeix a la guitarra eléctrica, la lap steel y cantando con una voz fuerte, expresiva y vibrantemente trabajada, resulta todo un espectáculo. Con una vena perfeccionista casi irritante, afirmaba sobre el escenario tener una misión: hacer disfrutar al público. Para conseguirlo se lo curró a base de bien, nos ofreció un concierto muy largo de más de dos horas, intenso y muy entretenido, con una banda convencida y bien dispuesta.
El repertorio, de lo más eléctrico, amparado bajo el paraguas del blues, el rock, el jazz o el góspel y todo agitado en un cóctel irrenunciable. El bagaje y la versatilidad del artista, tanto en su vertiente compositiva como de interpretación, resultó notable. Cada tema era muy diferente al anterior, y parecía que el músico iba adoptando diversas personalidades musicales. Sus riffs resultaban tan potentes y electrizantes como delicadas las melodías, y sofisticadas las improvisaciones. Todo sonaba conocido- aires de Scofield, Jeff Beck, McLaughlin o Robben Ford, y absolutamente nuevo y personal a la vez. Los primeros temas fueron interpretados con guitarra eléctrica, la segunda parte con lap steel. A su alrededor, buenos acompañantes, destacando un batería resuelto y polirrítmico, que además cantaba muy bien y se marcó dos rockanrolles míticos; un teclista sutil al Hammond, todo matices y sutileza en los colchones y acompañamientos, y un bajista eficaz, quizás el menos integrado en la banda, pero aún así cumpliendo más que de sobra con su cometido. Muy bien metidos además arreglos y ejecución en directo de los temas: intensidades, coros, subidas y bajadas, ritmos, silencios...esas cosas que hacen de un concierto bueno algo superior.
Por la parte no tan buena, lamentar de nuevo la desagradable algarabía de la terraza, que se hacía evidente en el escenario en la presentación de los temas, las pausas y los temas tranquilos. Además de resultar molesta y perturbadora, me produce vergüenza ajena delante de los músicos. Les ves incómodos y piensas qué coño está haciendo esa gente, a qué ha venido y por qué no se calla. Es una cuestión realmente exasperante, que trasciende en mucho lo musical.
Para no alimentar la úlcera estomacal y obviando esta inevitable lacra, prefiero dejar en el recuerdo lo disfrutado de la noche con Jogeix y su banda: un concierto rebosante de virtuosismo y expresividad, creatividad y elegancia, brío y color. 

lunes, 27 de noviembre de 2017

ASH GRUNWALD 9 DICIEMBRE 2017

SÁBADO 9 de diciembre 23:15
Llegó Ash Grunwald a Valles como una verdadera leyenda viva del blues australiano. Un artista consolidado y respetado en su país, con nueve discos ya en su haber y críticas buenísimas sobre sus directos en los que encandila a público y crítica. La intensa gira española le está moviendo este mes por todo el país a un ritmo vertiginoso, sin que el cansancio reste un ápice de amabilidad y simpatía a este tipo apacible y bienencarado. Presentó en Valles su último disco en formato power trío de guitarra, bajo y batería con un show nonstop de auténtico groove bluesero.
Muy fiel al espíritu áspero y profundo del blues más original, su personal estilo es un homenaje a la música negra y espiritual, en las que une su voz espesa y rugosa a una guitarra persuasiva y contundente, que absorbe también las influencias del rock y el hardblues de las últimas décadas. Grundwald conectó enseguida con el público, de manera natural, contagiando también a sus músicos que supieron aportar la base rítmica precisa para hacer brillar las melodías de guitarra y dobro del australiano. El repertorio combinó momentos intimistas, melodías elaboradas y algo hipnóticas en la guitarra, explícitas en la voz y con los aires densos y primitivos del delta, con otras más potentes y bailonas, en las que daba paso al blues más eléctrico y contemporáneo. Una genuina explosión de ritmo y sentimiento en el escenario, en el que se fueron encadenando temas que el público fue acompañando con total entrega, coreando las versiones y el ‘Hammer’ de su último disco, un verdadero himno de liberación que se compartió a pie de escenario y en la terraza.
El público en valles respondió como siempre al blues y el calor hacia los músicos fue efusivo y auténtico, en un ambiente propicio para el disfrute. No obstante, y como suele ocurrir, algunos loros antimusicales había entre los presentes, dando por saco a los de al lado con su cháchara continua y sus carcajadas fuera de lugar. Iros pa’l chigre ya, pesaos. Es una batalla parece que inevitablemente perdida, tendremos que llamar a Superlópez.
Fuera de estas incomodidades, el concierto fue un éxito: el público estaba entusiasmado y los artistas se encontraron también cómodos y disfrutaron de la noche. Ese es el espíritu con el que se creó la asociación Bocanegra y que intentamos mantener en Valles diez años después, mientras la llama siga viva. Nos vemos por allí arriba.

Conchi Gálvez.

lunes, 30 de octubre de 2017

SHANNA WATERSTOWN 11/Noviembre/2017

SABADO 11 DE NOVIEMBRE 2017
Noche encabezada por la vocalista estadounidense Shanna Waterstown, residente en París desde hace años, desde donde llegaba a España con su banda de blues soul. Ofreció un concierto caliente y del agrado del público de Valles, que habitualmente llena la sala.
Con dos discos en el mercado y una vida entera en los escenarios, Shanna sabe lucirse y llenar su show de momentos intensos.  Su voz fuerte, espesa y envolvente jugó a la seducción desde el principio con un repertorio de temas propios y ajenos que gustaron al público. Además de temas de sus dos discos, se incluyeron baladas, medios tiempos y algunas versiones muy personales de clásicos como mojo workin’,  I just wanna make love.. money that’s what I want, etc
En la banda, destacó la presencia del guitarrista Jay Gogan, a quien conocimos como miembro de la banda neoyorkina ‘The Healers’ y con quien compartimos tan buenos momentos allá cuando empezábamos con la asociación. Jay sigue en su línea blues-rockera como un auténtico todoterreno. Cumpliendo su papel de apoyo rítmico, supo acompañar con elegancia y realzar en todo momento a la cantante, y también llegar al público y calentarlo con sus solos llenos de intensidad y desparrame.
El bajista por su parte, muy efectivo, con una técnica funk tremenda, una digitación imparable y un ritmo que se le salía por los poros. Una pena su técnica de pegada a las cuerdas, excesivamente metálica, que quitaba calor y confort a su sonido.
Completaba la banda el baterista italiano con una pegada tal vez demasiado intensa para lo que se cocía en el escenario. En fin, no podemos decir que faltase pasión en la noche, aunque si algo de coordinación entre banda y solista, que por momentos parecía que iban por caminos diferentes. La voz y la interpretación de la vocalista quedaban a veces un poco desarropadas cuando la banda no conseguia sonar compacta, restando brillantez al conjunto. 
Pero bueno, hablamos de Valles y hablamos de blues, y eso es garantía de éxito. El público como siempre a la tercera canción ya estaba caliente y con ganas de darlo todo. Shanna, cada vez más cómoda, se movía ampliamente por el escenario, se acercaba al público, bromeaba, le hacía cantar coros, dar palmas...El repertorio iba ganando en ritmo y calor. Los solos de Jay todavía más agudos e intensos exaltaban al público, que aplaudía con ganas. Así hasta un final con bises y ovaciones para la banda, que se despidió agradecida. 

Conchi Gálvez
https://www.youtube.com/watch?v=jWxMANr-1Bo

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